LA LECTURA COMO FRACASO
DEL SISTEMA EDUCATIVO
POR GABRIEL ZAID
Gabriel Zaid analiza en este ensayo la última encuesta sobre los hábitos de lectura en México, cuyos resultados son descorazonadores por partida doble: porque revela el vasto océano de nuestra ignorancia y porque demuestra taxativamente cómo los nuevos universitarios no leen. Estimados alumnos, tomen en cuenta que este artículo se publicó en el 2006. Lean detenidamente y participen con sus comentarios.
Leer por gusto es algo que se contagia, como todos los gustos, viendo a los entusiastas sumergidos en un libro, o escuchando el relato de sus aventuras. Tradicionalmente en México, muy pocos adquirían ese gusto en casa. Para la mayoría, el foco de contagio era la escuela: sus maestros, compañeros y amigos. Así como no abundaban los médicos hijos de médicos, pocos grandes lectores eran hijos de grandes lectores. Pero las aulas presagiaban que, en el futuro, se multiplicarían. Desde hace un cuarto de siglo, el esfuerzo educativo ha sido intenso. Según el sexto informe del presidente Fox, México ocupa 1.7 millones de maestros en el ciclo escolar 2006-2007: más del doble que en 1980-1981. Desde entonces, la población escolar ha subido de 21.5 a 32.7 millones, en grupos más pequeños (19 alumnos por maestro, en vez de 29). También subió la escolaridad promedio de la población económicamente activa: de cinco a nueve años. El gasto en educación (casi todo público) subió del cinco al siete por ciento del PIB. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), las familias dedicaban el dos por ciento de sus gastos a la educación en 1977 y el once por ciento en 2005: cinco veces más.
Pero, según la Encuesta nacional de lectura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, dos de cada tres entrevistados declaran leer lo mismo o menos que antes, a fines del 2005. Sólo el 30% declaró leer más. El 13% dice que jamás ha leído un libro. Y cuando se pregunta a los que no están en ese caso cuál fue el último libro que leyó, la mitad dice que no recuerda. El 40% dice que ahora lee menos. También un 40% dice que nunca ha estado en una librería. Dos años antes, en la Encuesta nacional de prácticas y consumo culturales, también de Conaculta, el 37% dijo que nunca había estado en una librería.
Al 40% que dijo leer menos se le preguntó a qué edad leía más. El 83% (del 40%) dijo que de los 6 a los 22 años, o sea la edad escolar. Si de los entrevistados se escoge a los que tienen de 23 a 45 años (o sea los beneficiarios del gran impulso educativo), los números empeoran. El 45% (en vez del 40%) declara leer menos, de los cuales casi todos (90% en vez de 83%) dicen que leían más cuando tenían de 6 a 22 años. Queda claro que leían libros de texto, y que no aprendieron a leer por gusto.
Los entrevistados que no leen dan varias explicaciones, la primera de las cuales (69%) es que no tienen tiempo. Pero el conjunto de los entrevistados considera que la gente no lee, en primer lugar, por falta de interés o flojera. Sólo el 9% dice que por falta de tiempo.
Los entrevistados que han hecho estudios universitarios o de posgrado dieron respuestas todavía más notables. Según la ENIGH 2004, hay 8.8 millones de mexicanos en esa situación privilegiada (incluye a los 2.8 millones de universitarios que no terminaron sus estudios). Pero el 18% (1.6 millones) dice que nunca ha ido a una librería; el 35% (3 millones), que no lee literatura en general; el 23% (2 millones), que no lee libros de ningún tipo; el 40% (3.5 millones), que no lee periódicos; el 48% (4.2 millones), que no lee revistas y el 7% (más de medio millón) que no lee nada: ni libros, ni periódicos, ni revistas. El 30% (2.6 millones) dice que no gasta en libros, el 16% (1.4 millones) que gasta menos de $300 al año. O sea que la mitad de los universitarios (cuatro millones) prácticamente no compra libros. (Estos números confirman y acentúan lo que encontró la encuesta nacional sobre la cultura en México, realizada por la Universidad de Colima a fines de 1993: el 22.1% de los entrevistados con licenciatura o más no había comprado libros en los últimos doce meses.) Sin embargo, el 66% dice que compra la mayor parte de los libros que lee. Como dice leer en promedio cinco libros al año, esto implica que compra tres. El 77% dice que tiene su propia biblioteca, pero en el 68% de estas bibliotecas personales hay menos de 50 libros. Y ésta es la crema y nata del país.
Según la encuesta, los mexicanos destinan casi el 2% del presupuesto familiar a la compra de libros: $220 pesos anuales La mayoría (55%) dice que no gasta ni un centavo, pero muchos estiman que gastan el cinco o el diez por ciento. La estimación está infladísima. Según la ENIGH 2004, el gasto corriente monetario en libros, revistas y periódicos fue el 0.4% del gasto familiar. Los libros representan cuando mucho la mitad, digamos 0.2%: diez veces menos que lo declarado en la encuesta.
Según la encuesta, los mexicanos de 12 años o más leen en promedio 2.9 libros al año: 45.7% comprados, 20.1% prestados por un amigo o un familiar, 17.9% regalados, 10.2% prestados por una biblioteca y 1.2% fotocopiados. Sumando los comprados y regalados (63.6%, o sea 1.8 ejemplares), se pueden calcular los ejemplares vendidos: 103.3 millones de habitantes en octubre del 2005 x 75.7% de 12 años o más x 2.9 libros al año x 63.6% vendidos = 144 millones de ejemplares vendidos en el país el año 2005, lo cual parece exagerado.
En la ciudad de México (DF y zona metropolitana), según la encuesta, se leen 4.6 libros al año: 64.7% comprados, 16.5% prestados por un amigo o familiar, 10.2% regalados, 5.4% prestados por una biblioteca y 1% fotocopiados. Esto daría 18.5 millones de habitantes x 76% de 12 años o más x 4.6 libros al año por 74.9% comprados o regalados = 48 millones de ejemplares vendidos en la ciudad de México el año 2005, lo cual parece exagerado.
En la sección amarilla del directorio telefónico 2005 de la ciudad de México, había unas 325 librerías. Si se les atribuye la venta de 48 millones de ejemplares, vendieron 150,000 ejemplares cada una, que es altísimo. Las 75 librerías de Educal, cuyo tamaño es superior al promedio, tenían como meta para el año 2004 vender 75,000 libros y artículos culturales en promedio.
Y si la cifra de 48 millones de ejemplares para la ciudad de México es exagerada, la cifra nacional (144 millones) es una exageración mayor, porque implica que la ciudad de México no representa más que el 33% del país. Para muchos editores, representa el 80%. Pero suponiendo, conservadoramente, que sea el 50%, el total nacional daría el doble de la cifra (exagerada) de la ciudad de México: 96 millones, un ejemplar por habitante.
Según Fernando Peñalosa (The Mexican book industry, 1957), había 150 librerías en el directorio telefónico de la ciudad de México de 1952. Si en el directorio de 2005 hay el doble (325), pero la población se ha sextuplicado (de 3.3 a 18.5 millones), en 53 años el número de librerías por millón de habitantes se ha reducido de 45 a 18. Otro indicador: desde 1950 (en todo el país, en todos los niveles) el número de maestros se ha multiplicado casi por veinte (Estadísticas históricas de México). Sin embargo, el número de lectores (a juzgar por el número de librerías de la ciudad de México), apenas se ha duplicado.
Un aspecto interesante de la encuesta es que muestra claramente que el interés (o desinterés) de los padres en la lectura se reproduce en los hijos. Habría que medir esto, no sólo en los hogares, sino en las escuelas y universidades. Una encuesta centrada en el mundo escolar, seguramente mostraría que los maestros no leen, y que su falta de interés se reproduce en los alumnos, por lo cual multiplicar el gasto en escuelas y universidades sirvió para multiplicar a los graduados que no leen. ~

Leer por gusto es algo que se contagia, como todos los gustos, viendo a los entusiastas sumergidos en un libro, o escuchando el relato de sus aventuras. Tradicionalmente en México, muy pocos adquirían ese gusto en casa. Para la mayoría, el foco de contagio era la escuela: sus maestros, compañeros y amigos. Así como no abundaban los médicos hijos de médicos, pocos grandes lectores eran hijos de grandes lectores. Pero las aulas presagiaban que, en el futuro, se multiplicarían.
Desde hace un cuarto de siglo, el esfuerzo educativo ha sido intenso. Según el sexto informe del presidente Fox, México ocupa 1.7 millones de maestros en el ciclo escolar 2006-2007: más del doble que en 1980-1981. Desde entonces, la población escolar ha subido de 21.5 a 32.7 millones, en grupos más pequeños (19 alumnos por maestro, en vez de 29). También subió la escolaridad promedio de la población económicamente activa: de cinco a nueve años. El gasto en educación (casi todo público) subió del cinco al siete por ciento del PIB. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), las familias dedicaban el dos por ciento de sus gastos a la educación en 1977 y el once por ciento en 2005: cinco veces más.
Pero, según la Encuesta nacional de lectura del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, dos de cada tres entrevistados declaran leer lo mismo o menos que antes, a fines del 2005. Sólo el 30% declaró leer más. El 13% dice que jamás ha leído un libro. Y cuando se pregunta a los que no están en ese caso cuál fue el último libro que leyó, la mitad dice que no recuerda. El 40% dice que ahora lee menos. También un 40% dice que nunca ha estado en una librería. Dos años antes, en la Encuesta nacional de prácticas y consumo culturales, también de Conaculta, el 37% dijo que nunca había estado en una librería.
Al 40% que dijo leer menos se le preguntó a qué edad leía más. El 83% (del 40%) dijo que de los 6 a los 22 años, o sea la edad escolar. Si de los entrevistados se escoge a los que tienen de 23 a 45 años (o sea los beneficiarios del gran impulso educativo), los números empeoran. El 45% (en vez del 40%) declara leer menos, de los cuales casi todos (90% en vez de 83%) dicen que leían más cuando tenían de 6 a 22 años. Queda claro que leían libros de texto, y que no aprendieron a leer por gusto.
Los entrevistados que no leen dan varias explicaciones, la primera de las cuales (69%) es que no tienen tiempo. Pero el conjunto de los entrevistados considera que la gente no lee, en primer lugar, por falta de interés o flojera. Sólo el 9% dice que por falta de tiempo.
Los entrevistados que han hecho estudios universitarios o de posgrado dieron respuestas todavía más notables. Según la ENIGH 2004, hay 8.8 millones de mexicanos en esa situación privilegiada (incluye a los 2.8 millones de universitarios que no terminaron sus estudios). Pero el 18% (1.6 millones) dice que nunca ha ido a una librería; el 35% (3 millones), que no lee literatura en general; el 23% (2 millones), que no lee libros de ningún tipo; el 40% (3.5 millones), que no lee periódicos; el 48% (4.2 millones), que no lee revistas y el 7% (más de medio millón) que no lee nada: ni libros, ni periódicos, ni revistas. El 30% (2.6 millones) dice que no gasta en libros, el 16% (1.4 millones) que gasta menos de $300 al año. O sea que la mitad de los universitarios (cuatro millones) prácticamente no compra libros. (Estos números confirman y acentúan lo que encontró la encuesta nacional sobre la cultura en México, realizada por la Universidad de Colima a fines de 1993: el 22.1% de los entrevistados con licenciatura o más no había comprado libros en los últimos doce meses.) Sin embargo, el 66% dice que compra la mayor parte de los libros que lee. Como dice leer en promedio cinco libros al año, esto implica que compra tres. El 77% dice que tiene su propia biblioteca, pero en el 68% de estas bibliotecas personales hay menos de 50 libros. Y ésta es la crema y nata del país.
Según la encuesta, los mexicanos destinan casi el 2% del presupuesto familiar a la compra de libros: $220 pesos anuales La mayoría (55%) dice que no gasta ni un centavo, pero muchos estiman que gastan el cinco o el diez por ciento. La estimación está infladísima. Según la ENIGH 2004, el gasto corriente monetario en libros, revistas y periódicos fue el 0.4% del gasto familiar. Los libros representan cuando mucho la mitad, digamos 0.2%: diez veces menos que lo declarado en la encuesta.
Según la encuesta, los mexicanos de 12 años o más leen en promedio 2.9 libros al año: 45.7% comprados, 20.1% prestados por un amigo o un familiar, 17.9% regalados, 10.2% prestados por una biblioteca y 1.2% fotocopiados. Sumando los comprados y regalados (63.6%, o sea 1.8 ejemplares), se pueden calcular los ejemplares vendidos: 103.3 millones de habitantes en octubre del 2005 x 75.7% de 12 años o más x 2.9 libros al año x 63.6% vendidos = 144 millones de ejemplares vendidos en el país el año 2005, lo cual parece exagerado.
En la ciudad de México (DF y zona metropolitana), según la encuesta, se leen 4.6 libros al año: 64.7% comprados, 16.5% prestados por un amigo o familiar, 10.2% regalados, 5.4% prestados por una biblioteca y 1% fotocopiados. Esto daría 18.5 millones de habitantes x 76% de 12 años o más x 4.6 libros al año por 74.9% comprados o regalados = 48 millones de ejemplares vendidos en la ciudad de México el año 2005, lo cual parece exagerado.
En la sección amarilla del directorio telefónico 2005 de la ciudad de México, había unas 325 librerías. Si se les atribuye la venta de 48 millones de ejemplares, vendieron 150,000 ejemplares cada una, que es altísimo. Las 75 librerías de Educal, cuyo tamaño es superior al promedio, tenían como meta para el año 2004 vender 75,000 libros y artículos culturales en promedio.
Y si la cifra de 48 millones de ejemplares para la ciudad de México es exagerada, la cifra nacional (144 millones) es una exageración mayor, porque implica que la ciudad de México no representa más que el 33% del país. Para muchos editores, representa el 80%. Pero suponiendo, conservadoramente, que sea el 50%, el total nacional daría el doble de la cifra (exagerada) de la ciudad de México: 96 millones, un ejemplar por habitante.
Según Fernando Peñalosa (The Mexican book industry, 1957), había 150 librerías en el directorio telefónico de la ciudad de México de 1952. Si en el directorio de 2005 hay el doble (325), pero la población se ha sextuplicado (de 3.3 a 18.5 millones), en 53 años el número de librerías por millón de habitantes se ha reducido de 45 a 18. Otro indicador: desde 1950 (en todo el país, en todos los niveles) el número de maestros se ha multiplicado casi por veinte (Estadísticas históricas de México). Sin embargo, el número de lectores (a juzgar por el número de librerías de la ciudad de México), apenas se ha duplicado.
Un aspecto interesante de la encuesta es que muestra claramente que el interés (o desinterés) de los padres en la lectura se reproduce en los hijos. Habría que medir esto, no sólo en los hogares, sino en las escuelas y universidades. Una encuesta centrada en el mundo escolar, seguramente mostraría que los maestros no leen, y que su falta de interés se reproduce en los alumnos, por lo cual multiplicar el gasto en escuelas y universidades sirvió para multiplicar a los graduados que no leen. ~
Si, es increible que el valor de la lectura en Mèxico no se inculque desde pequeños, ocacionando grandes problermas a futuro, una de las causas mas comentadas es la televicion, al captar mas nuestra atencion y haciendonos peresosos en el aspecto de trabajar nuestra imaginacion con la lectura, y que aun conociendo este problema no busquemos soluciones.
ResponderEliminarEn mi opinon:
Una medida a esta solucion es; no dejar toda la carga a los maestros, y hacer fortalecer estos valores tambien en casa, y a la poblacion engeneral, sobre todo a los mas pequeños hacerlos entender que la lectura es un medio de entretenimiento y de cultura, no una obligacion.
JORGE ABERTO LOPEZ TEJEDA 6ºB
La verdad el estar leyendo estadísticas me dió muchísima flojera, pero me pareció interesante, ya que en mi equipo de metodología de investigación estamos haciendo una investigación sobre la lectura de cuentos infantiles, y las encuestas lo dicen todo, si desde pequeños no SOMOS inducidos a la lectura lo más seguro esque más tarde no nos agrade, lo digo por experiencia, soy hija de médicos y casi no me gusta leer, es verdad como dice al principio de la lectura.
ResponderEliminarMe pareció interesante y más porque está un poco relacionado con lo que estoy investigando.
Leticia Avendaño Moran 6° B
profe la verdad muy interesante la lectura es cierto lo que dice el autor que es muy importante la lectura pero sin embargo es ver lo increible de el valor de la lectura en Mèxico y que no se pueda inculcar por los papas o maestro desde pequeños aunque ha ocacionando grandes problermas a futuro, una de las causas mas importantes ver comola television nos bonbardea de medio masivos en lo cual de hacer mas utiles para vida nos da soluciones a los problemas de vida. pero hay que darse cuenta que mucho de nosotros nos falla mucho en la lectura solo hay que mirar nuestro entorno y nos daremos cuenta lo importante que tiene la lectura mexica asi que solo falta voluntad para poder leer y dejara un poco las cosas que no hacen o provocan en no poder leer.
ResponderEliminarHay que recordar que debemos leer como minimo un libro cada dos meses pregunte cuantos libros lees completos al año y te daras cuenta tu mismo y si es importante la lectura si o no? hay contesten a criterio :
Alberto Encarnación Hernández
Es algo sorprendente que el valor de la lectura en Mèxico no se nos inculque desde pequeños,esto ha ocacionando grandes problermas a futuro, uno de los problemas mas grandes son los medios de comunicacion ya que estos no los ocupamos como se deben, al captar mas nuestra atencion y haciendonos peresosos en el aspecto de trabajar nuestra imaginacion con la lectura, y que aun conociendo este problema no busquemos soluciones.
ResponderEliminaren mexico la educacion es algo en lo que estamos muy mal y debemos mas sobresalir en la educacion que en puras cosas malas
atte: Alberto coyote Tabal 6°b
la educacion es un problema que hemos tenido desde mucho tiempo atras y es algo que debemos rescatar porque como pais estamos muy perdidos.
ResponderEliminarEs algo muy impresionante como nos hemos dejado llevar por los medio de comunicacion y esto nos han ido atrayendo mas a ellos.
la lectura es algo importante que debemos hacer muy frecuentemente
Hay que recordar que debemos leer como minimo un libro cada dos meses
Rafael demeneghi 6°b
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEs notable que la mayor parte de los lectores descubrieron su gusto por la lectura en un nivel escolarizado, por tal razón en cada época asciende el numero de escuela y por conveniente el numero de alumnos;
ResponderEliminarcon todo esto nos lleva a pensar y a responder un sin fin de preguntas entre ellas esta es que si le ponen atención a la lectura y que los propios maestros no leen por lo cual les ponen un mal ejemplo a las futuras generaciones, provocando un gran desinterés hacia la lectura.
es un relato muy bueno por que nos hace ver, cual es lo que a nosotros llamamos lectura y la poca atención que le aplicamos, con este paso hacia los libros bibliotecas,etc. provoca el apogeo de la tecnología llevando así el fin de la buena lectura realizada.
Rosa I. Lagunes Morales 6° C
claro esta que en nuestros dias el interes por la lectura esta por los suelos, ya que no se fomenta la lectura desde niños y cuando se es mas grande sera mas dificil que el niño(a) este interesado y peor aun cuando se es adulto, pues la escusa es la falta de tiempo...
ResponderEliminarel adulto mas que falta de tiempo no tiene interes por la lectura y esto afecta en gran parate a los niños(a). la lectura debe fomentarse desde casa y en las escuelas.
REYES EUGENIO NARVAEZ
Es cierto que el interes por la lectura es muy poca, sobre todo en los jóvenes.
ResponderEliminarSi desde pequeños no se nos da ese hábito pues de grandes la mayoria no sera capaz de adquirirlo. Las estadisticas en la lectura me parecieron buenas ya que nos ayudan más a entender la magnitud de este problema.
Aparte de leer por cultura, deberiamos hacerlo para desarrollar nuestra imaginación, y así el aprendizaje sería muy sencillo y el nivel de educación creo que subiria.
Estefanía Arias Gallegos 6°A
El no leer desde pequeños tiene grandes repercusiones en nuestro futuro ya que no desarrollamos quizá algunas habilidades como deberíamos.
ResponderEliminarEl texto tiene muchas cifras verdaderas y pues en ellas viene todo, el país necesita gente que lea y deberíamos empezar nosotros para que enseñemos esto a las siguientes generaciones.
Otra solución sería no buscar cosas en internet sino en libros, aparte de el habito de leer tambien encontrariamos el de la investigación, y por ultimo ver menos televisión ya que este medio nos lleva mucho a la flojera.
Marcos Garcia Ali
6C
Esta lectura tiene mucha razón pues México no tiene una cultura para leer, pues desde niños no se nos ha inculcado este gusto. En mi caso el gusto que tengo por la lectura fue por mi familia pues desde pequeña me indujeron y a mi parecer la lectura es algo muy importante pues una persona que lee es una persona que tiene cultura. Es muy triste lo que las estadísticas demuestran por que nos dan a entender que la mayor parte de la población en México no se preocupa por ampliar su cultura, muchos menos por tener nuevos conocimientos y ocupar su tiempo libre leyendo un buen libro que aparte de distracción puede ser un momento de relajación.
ResponderEliminarIsabel Pérez 6 B.
LA PREGUNTA SERÍA ¿A NOSOTROS TAMBIEN NOS GUSTA LEER?, LAMENTABLEMENTE LAS ESTADISTICAS NOS DICEN UNA VERDAD, OJALÁ EMPRENDAMOS LA LECTURA, PARA QUE ESTO NOS AYUDE TANTO COMO ESTUDIANTES Y COMO BUENOS Y MEJORES CIUDADANOS.
ResponderEliminarGerardo Elox Ruiz 6ºB
La lectura es vital en el desarrollo de individuos con criterio propio y capacidad de razonar todos los aspectos que los rodean; basta analizar las tres grandes distopías del siglo XX ("1984", "Un mundo feliz", "Fahrenheit 451") donde esta actividad está completamente prohibida por los altos mandos descritos por Orwell, Huxley y Bradbury.
ResponderEliminarEl día internacional de libro -23 de abril- ha pasado sin pena ni gloria para los medios de comunicación en México; hasta cierto punto las estadísticas se materializan y muestran la decandencia de un país lleno de individuos incapaces de concluir al menos una obra al año.
Irving Montero Campos, 6 "C"
perdone la tardanza pero casi no tube tiempo por el servicio eclesial jajajaja, la verdad yo soy testigo de este fenomeno ya que en mi telesecundaria a ciencia cirta jamas tomamos alguna clase, es decir que cuando yo llegue a la morelos era todo elgo nuevo para mi eso que se lleme estudio, pero mas que nasa creo que es lamentable el hecho de que ahora todo tenga que ver con la tecnologia y no con los libros es algo triste, que lastima.
ResponderEliminarSoy Jonathan Suarez Zavaleta
creo que si en Mexico fomentaramos lecturas interesantes las cosas serían distintas, además no es tan necesario tener que leer libros tan extensos , se puede comensar por una lectura pequeña pero interesante ,la cual ha de ser más grande cada día.
ResponderEliminarEs importante el saber también atraer al lector...
Aureliano Abizahí Ortiz Carmona
5"a"·
En verdad que la lectura en México es pésima y no nos vallamos en todo el país, quedémonos en Veracruz; la lectura para las personas solo se da en mas en los estudiantes y eso por que se les obliga, lo que de pequeños no se nos inculco, sin embargo para convatir este defecto es necesario forgar la lectura desde niños comenzando con libros de grosor pequeño, y esto al mes.
ResponderEliminarjosè edilberto olarte m. sexto c
Yo creo que México se queja de que no hay cultura, lectura, valores cuando en si NO APROVECHA la gran herramienta que impulsaria al pais hacia nuevas metas que es la lectura, y sinceramente para mi, al quejarse de esa manera, ni como defender al pais. Se que la cifra generaliza pero yo creo que siendo realistas hay muchas personas que ni siquiera voltean a ver un libro aunque sea obligatorio, por que no saben valorar la riqueza que en el hay.
ResponderEliminarCarlos Arturo Crespo Smith 6 C
ES Deprimente ver como la lectura en nuestro pais no es traspasada a traves de las generaciones, creandocomo consecuencia muchos problemas futuras, lo que es aun mas deprimente es saber el tema y quedarse de brasos cruzados.
ResponderEliminarEn mi opinion la lectura es muy completa, dado que ahy libros para las diferentes clases de personas, niveles, vocabularios muy diversos para los distintos tipos de vocablos, ademas de su amplia gama de generos literarios.
Tornero Hdez Eduardo Gabriel
12 de mayo 2011 11 28
la lectura es lo mas vitad para el desarrollo,lo cual es notable que la mayoria de los lectores descubirndo su gusto x ella. Leer por gusto es algo que se contagia, como todos los gustos, viendo a los entusiastas sumergidos en un libro, o escuchando el relato de sus aventuras. casualmente en mexico no existe esa secuancia seria conveniente dar aconecer a los mas pequeños e inculcarlos lectura.lo cual nos trasmite conocienmintos y muchos mas saberes de estos.
ResponderEliminarlas estadisticas estan muy bajas, como puede ser k mexico este por los suelos.
demos k trasmitir la lectura a los mas pequeños y darle mucho a interes a este medio!!!
att. Liz Yohary Mendoza Hernandez 6°"C"